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Cólicos del lactante. Cómo evitarlos y mejorarlos según mi experiencia

Hola,

Los cólicos del bebé ha sido el tema por el que más me habéis preguntado últimamente.  Hoy me acerco por aquí, humildemente, para compartiros mi visión sobre los cólicos del lactante, lo que he leído durante estos años y mi experiencia al lado de muchas mamás.

Me imagino a un bebé que vive plácidamente en la tripa dentro de su mamá, donde tiene todo lo que necesita para estar tranquilo y feliz. Tiene comida constante, ruido atenuado, poca luz, movimiento, calor y está envuelto siempre en un abrazo. Y de repente sale, fuera, a un mundo desconocido y con todos sus sistemas inmaduros. Ahora, la alimentación no siempre es constante o bajo su demanda, a veces se le abraza pero otras se le deja “suelto” encima de una cuna. Comienza el ruido y la luz, y una cantidad enorme de factores de estrés pasan a formar parte de su nuevo mundo.

Leí una entrevista fascinante, que compartía una visión de los cólicos que más tarde nos compartió Rosa Jové, la autora del famoso libro Dormir sin Lágrimas, en el master que hice de lactancia: decía que no estaba aún claro si los cólicos eran la causa por la que un bebé llora, o la consecuencia de un bebé estresado, que llora. Y me recodó a cuando yo me pongo nerviosa o tras un gran sofoco y me duele la tripa.

Los cólicos de los bebés son un tema difícil de concretar, los bebés no hablan y por más que he leído y leo, lo que os voy a compartir son las experiencias que me habéis ido transmitiendo vosotras durante estos años, y lo que os ha ayudado o yo misma he sentido que me ha funcionado. En realidad, siempre pienso que las mamás llevamos dentro las respuestas, y que los bebés son inmensamente sabios. Pero es verdad que muchas veces he agradecido otros puntos de mira. 

Aquí van 7 puntos que pueden ayudar en los cólicos del lactante:

1. CONECTA CON TU BEBÉ

Abandonarnos a esa fusión con la que él llega al mundo, y a la confianza de saber que nadie mejor que tú sabe lo que necesitáis (incluso cuando sientas que lo que necesitáis es pedir ayuda). No tengas miedo a no saber cómo ayudarle, porque tus hormonas te están guiando y los bebés son expertos en exteriorizar cuando están bien o algo les incomoda. Y digo esto, porque efectivamente un bebé estresado (hambriento, cansado, rodeado de mucho ruido o luz, con frío o calor, o que se siente solo…ect) es más fácil que su inmaduro sistema digestivo le genere sintomatología como defensa. E incluso, si a un bebé le duele la tripa seguro que le calmará exactamente lo mismo: cariño, silencio, calma, succión, y exactamente también todo lo que a ti también te haga sentirte mejor.

Muchas mamás me habéis dicho que cuando estáis tranquilas, le dais el pecho al niño cuando lo creéis oportuno, sin cuestionaros, y le tenéis en brazos sin ningún tipo de juicios, los cólicos se han ido. Seguramente lo que necesite tu bebé sea muy parecido a lo que necesites tu.

2. SABER QUE ES SÓLO UNA FASE.

Si lo sé, cuando estás dentro es muy horrible y que te digan que esto pasa no te sirve demasiado, pero de verdad que pasan. Que su pequeño intestino madura, que es una fase que quizá te ayude a tomar decisiones necesarias o a adquirir nuevas habilidades. Espero que pase pronto, pero pasa.

3. EL PORTEO 

Porteo ergonómico, con el bebé sobre nuestro pecho, en forma de «ranita», ayuda al sistema digestivo a trabajar con mayor normalidad y al bebé a expulsar los gases. Además, la cercanía constante con el pecho de mamá y el movimiento, les da una gran seguridad y lloran menos.

4. EL CAMBIO DE MANOS

Si, es como un misterio pero muchas veces los bebés lloran y lloran y tú le mueves, le cantas, le intentas dar el pecho y parece que todo lo empeora, hasta que se lo pasas a papá, y se calman. Quizá él no era el único que necesitaba un respiro. En mi experiencia el cambio de manos muchas veces ayuda. Y no sientas que no eres capaz de calmar a tu bebé y un diálogo bien negativo, saber que necesitáis cambiar de manos también es estar conectada con tu bebé 😉

5. TU ALIMENTACIÓN

Estoy un poco cansada de que cuando un bebé tiene gases a la mamá se le empiecen a excluir y excluir alimentos de parte de todos los profesionales y no tan profesionales. Me parece una forma de echarle la culpa a la mamá y que está se sienta mal por todo lo que come, cuando aún no he encontrado artículo científico que detalle que hay alimentos que den gases al bebé a través de la leche materna. Si quizá quieres hacer algo, muchas veces pienso (pero esto es una opinión más bien personal): si a ti te da gases quizá le den a él, por la conexión que os contaba al principio, pero nada más.

Lo que si es cierto es que hay alimentos que ayudan a la mamá a sentirse anímicamente más balanceada y tranquila (alimentos ricos en triptófano o magnesio) y en este punto si he visto que una mamá emocionalmente más tranquila puede ayudar a que su bebé también lo esté. Prometo otro post hablando de todo esto.

6. MASAJEAR LA BARRIGUITA DEL BEBÉ

No soy ninguna experta en este sentido, así como en osteopatía cráneo sacral, pero hay mamás que me han dicho que les ha funcionado. Desde luego masajear a nuestro bebé, en un ambiente tranquilo, con una aceite esencial de lavanda por ejemplo, seguro que le aporta tranquilidad y cariño. Si os interesa este punto estoy seguro que hay profesionales magníficos.

 

7. ASEGURAR UN BUEN AGARRE, SI LE DAS EL PECHO

He conocido a mamás que un mal agarre, algo que se corrige a veces en apenas 5 minutos, hace que el bebé esté incomodo y coja y suelte el pecho muchas veces en una misma toma, o que haga muchas tomas muy cortitas donde la leche tiene una mayor cantidad de azúcares, lactosa, que puede generarle al bebé más de gases. Además, un bebé que no hace un buen agarre y su correspondiente vacío, tomará más aire. Mamás a las que os he ayudado a corregir un mal agarre, en seguida me habéis contado en que ha habido una gran mejoría de los cólicos.

Si quieres resolver todas tus dudas de lactancia, sentirte cuidada, radiante y comer todo lo que tu cuerpo necesita en esta etapa para ti y tu bebé no te pierdas mi libro «Mamá Slow: tu guía de nutrición para cuidarte y cuidar a tu bebé en todas las etapas de la maternidad». Ya a la venta en librerías y principales plataformas digitales.

 

Con todo mi cariño,

Elizabeth.

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8 Comentario
  • Cristina
    Publicado el 14:53h, 25 mayo Responder

    Menudo post más completo!
    Tengo una bebé de dos añitos y estamos esperando a la siguiente para octubre.
    Ojalá hubiese encontrado un post cómo este en agosto del 2017!!
    Lo releere en unos meses.

    Gracias!

  • Eli
    Publicado el 23:25h, 27 mayo Responder

    Pobres! Es que lo pasan fatal… seguro que muchas mamis te agradecen tus tips!!
    Un beso

  • El Rincón de Rachel
    Publicado el 21:42h, 28 mayo Responder

    ¡Grandes consejos! Algunas de mis amigas lo han pasado fatal con este tema con sus bebés. Una información muy útil. ¡Besitos!

  • Pinklia
    Publicado el 23:30h, 28 mayo Responder

    Que tips tan detallados, los tendré en cuenta cuando tenga bebé. Sin embargo, le pasaré este artículo a mis amigas lactantes. Un abrazo!

  • isabel
    Publicado el 10:34h, 29 mayo Responder

    Que buenos consejos!
    Me hubiesen venido muy muy bien en su momento…
    Seguro ayudas a muchas mamis y eso es de agradecer <3

  • Arien
    Publicado el 14:16h, 30 mayo Responder

    Hola guapa
    Gracias por compartir tu experiencia!
    La verdad es que todo lo que ayude a que nuestros bebes esten mejor me viene genial
    Un besazo

  • Michelle
    Publicado el 19:41h, 30 mayo Responder

    Muy buen post para las que aún no somos mamis pero tenemos que saber estas cosas! Jajaja gracias por toda la info y hablar abiertamente sobre todo esto!

  • Gaby
    Publicado el 23:42h, 30 mayo Responder

    Me acuerdo con mi pequeño Landon cuando me toco! gracias por tan informativo post! saludos!

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